
Veo gente en los poderes públicos y en la delincuencia buscando censurame, por doquier. No diga esto, rectifique, retráctese, etc. No transmita. No hable. Quieren silenciar, así de simple, la palabra, que es la base de la política, del logos y el pensar y del dialogo.
Me gusta el silencio para pensar, pero tambien me gusta hablar a las multitudes y escribir. Y digo y escribo lo que pienso. Es norma de mi vida. Se le dice parresía.
No soy infalible y puedo corregir, pero cuando se habla con el cerebro y el corazón, hay verdad.
Yo no estoy buscando votos, señora del ELN que traicionó su papel negociador, yo busco la paz que ustedes, señores del ELN, no entendieron; y creo que no entenderán jamás. La paz es revolucionaria y por eso la oligarquía nos ha sumido en los cien años de soledad, de matarnos entre nosotros, violencias de dos siglos.
Si desde el principio dije que había que escoger entre el camino del sacerdote Camilo Torres Restrepo y el camino de Pablo Escobar, era porque ustedes tenían ambos caminos desarrollándose en su seno. Y desecharon el del amor eficaz y la paz y pudo más la codicia. Y cuando se escoge la codicia, se escoge el camino del capital y no el camino del pueblo ni del trabajador.
Cuando digo esto, simplemente repito a Marx, que se supone el ELN ha leído, pero hace tiempo dejaron en el olvido. Marx dijo que los seres humanos piensan de acuerdo a sus condiciones materiales de existencia. Y cuando se deja de vivir con el campesino y se pasa a transitar en cuatro puertas y la comida no se consigue de la mano humilde, sino comprada con dineros de la cocaína, y se llenan las cuentas bancarias para comprar armas y centenares de drones y hasta combatientes muy niños, entonces el pensamiento de Marx opera, dejas de ser revolucionario y rápidamente te conviertes en traqueto o tus socios son traquetos, y ya no dices » compañero»y tu manera de pensar varía, irremediablemente. Te has perdido para tu país y para tu pueblo. Te has perdido para la paz. Repites la frase inicial de la «Vorágine».
Dirán que yo también vivo en un palacio y me sirven meseros con uniforme, y me siento en sillas doradas y bajo cuadros con gente siempre blanca, y me acuesto en camas mullidas. Pero casi no como en palacio, y me escapo de él para estar con la gente humilde cada vez que puedo, y oir de sus problemas, y escuchar su música, y me gusta dormir en camas duras de trabajador o campesino, porque varias veces, aun siendo presidente, he tenido que pasar clandestino y hasta variar rutas de avión por informaciones de misiles.
No me asusta mucho, durante décadas me acostumbré a eso, pero me permite mantener mi pensamiento vivo y mantener mis principios y de que lado estoy.
No estoy del lado del traqueto, del oficial que se vende, del senador corrupto que permite que se lleven un dinero de los contratos; me mantengo firme al lado del campesino, del joven ilusionado, de la mujer trabajadora y por eso los invité a la paz y les di la mano. Mano que mordieron.
No tengo carro propio ni hacienda alguna, y el saldo del crédito de mi casa, extrañamente no disminuye.
No me gusta el poder, el poder enferma y te hace ruin, con Garibaldi y Bolívar pienso que es bueno dejarlo e irse hacia la vida o su contrario
Yo no soy de la oligarquía, no confundan, trato de hacer una revolución, mientras ustedes por dentro, cada vez se parecen más a la oligarquía. Y sus socios cada vez más, son extranjeros
Ustedes decidieron asesinar el pueblo en el Catatumbo y asesinarán más gente, porque ya no es Colombia la que está en su corazón
El tiempo que ustedes dejan pasar, ya no les traerá oportunidades de revolución, caerán cada vez más en el fango de la codicia.
Se que entre ustedes, señores del ELN, aun quedan resquicios del pasado, y que hay gente sorprendida por las propias decisiones que ustedes han tomado. Ojalá reaccionen rápido y no se dejen llevar a la violencia eterna.
Marzo/31/2025
GUSTAVO PETRO URREGO
Presidente de Colombia